Hay quien cree que con el advenimiento e implantación generalizada de los sistemas de gestión del conocimiento, se producirá la curiosa paradoja de que el consumidor será el consumido, por el apetito insaciable de las empresas, por incrementar sus índices de venta.
La verdad es que nuestro marco social abierto al consumismo, alimenta este apetito voraz y crea una espiral ascendente de autoalimentación consumidor-fabricante que a modo de simbiosis sacia el apetito con dosis de necesidad. Si además trasladamos todo ello a un mercado, donde la ley de la oferta y la demanda hace que se mejoren todos los procesos… tenemos servido un cóctel, digno de estudio para cualquier sociólogo.
Ciertamente no hay que ser alarmistas, y pensar que tan exagerado no llegará a ser, pues también se crean mecanismos de defensa. Si Vd. es usuario del e-mail, habrá notado como tantos otros, que debe ir con mucho cuidado con dar su dirección de e-mail. Este cuidado no debe ponerlo sólo por evitar que puedan mandarle algún virus informático (de eso ya se ocupará su antivirus; y si no lo tiene, o ya está infectado, o es sólo cuestión de tiempo). Debe ser precavido para evitar caer en una rueda interminable de Spam .
Se denomina Spam o correo basura a una cierta forma de inundar cuentas de correo de usuarios particulares de Internet con distribuciones de muchas copias (incluso millones) del mismo mensaje, en un intento por alcanzar a gente que de otra forma nunca accedería a recibirlo y menos a leerlo. La mayor parte del correo basura está constituido por anuncios comerciales, normalmente de productos dudosos, métodos para hacerse rico o servicios en la frontera de la legalidad. No deja de amargar la existencia a los usuarios de Internet cuando encuentran sus buzones rebosando con correos del estilo: “Gane millones trabajando desde casa”, “Dieta milagrosa”,etc… O lo que es todavía peor, en el cuerpo del mensaje está el contenido publicitario, pero en el subject o tema del mensaje, que es donde miramos antes de abrir un mensaje, aparece algo como: “Cargo en su tarjeta”, “Anulo la cita del viernes”, “Hemos quedado mañana”, “Lo que me pediste”, etc… En definitiva, frases que hacen que forzosamente leas por si acaso es importante, ese mensaje, y no lo borres sin mirarlo antes.
Este último escenario de spam hace que a veces resulte agotador o imposible llegar a mirar el correo. Los usuarios, por lo general, acaban cerrando o cambiando su cuenta de e-mail, con el consecuente perjuicio que esto provoca de pérdida de contactos o e-mails.
En ocasiones, estos mensajes contienen una breve nota al final de la página, donde indican que si no desea recibir más mensajes, puede darse de baja “haciendo click aquí”. En los casos de claro Spam masivo (no en el comercial donde sí hay alguien detrás con identidad real), el usuario al hacer “clic aquí” para “darse de baja”, no hace más que confirmar que su dirección es buena, y existe, por lo que el servidor almacena ese dato, para venderlo o reutilizarlo.
Las listas de correo basura con las direcciones de correo electrónico de clientes-víctima se crean frecuentemente cribando los mensajes de internet (por ejemplo aquellos que nos reenvían con copia (CC=carbon copy) a “medio mundo” donde dicen que si reenvías a 10 contactos, bla, bla, bla…), robando direcciones en las listas de distribución, comprándolas en bases de datos de servicios online de Internet, o bien buscando direcciones por la red.
En el fondo, esto no es más que una pequeña batalla en nuestra guerra de datos. ¿A quién no lo llega correo comercial no deseado a su casa? No es nada nuevo. Simplemente un nuevo canal de atropello. De todos modos, si nos paramos a analizar detenidamente estos hechos, observaremos una pequeña diferencia: es un atropello basado en herramientas de gestión electrónica. Una sola persona, con poco dinero y algunos conocimientos técnicos, puede volver locos a millones de ciudadanos… ¿no le parece increíble?
Imaginemos por un momento un potencial de significativa envergadura, tanto a nivel económico, como de personal y de tecnología, es decir, con buena gestión y buenos medios, ¿de qué será capaz?…